miércoles, 3 de diciembre de 2014

Masaya

¡Hola de nuevo!

Ya estamos de vuelta, la verdad es que las últimas semanas me pudo la pereza para actualizar, y yo o escribo de corazón o no escribo jejeje. Pero ya veréis como en un post nos ponemos al día de todo ;)


El 17 de Noviembre empecé un curso de Marketing y Redes Sociales en la Universidad Centroamericana. Salía de la oficina, pasaba por casa, cambiaba el tupper por la tablet y a clase corriendo. A la vuelta cena y a dormir totalmente KO. Pero la verdad es que me gustó mucho la experiencia porque fue un cambio de aires. Ahora sólo falta aplicar lo aprendido y empezar a publicar para ELLE :D


La universidad tiene un campus muy bonito, es como el CUVI en versión tropical, y lo bueno es que la temperatura permite que la gente se reúna en los parques, mesas exteriores, cafeterías y se note la vidilla estudiantil. Además con café, agua mineral e infusiones gratis  en todos los edificios, las clases se llevan mejor. La verdad es que soy una auténtica cateta, ya puedo pagar lo que sea por un curso, que me regalan un café y me parece el chollo del siglo!. Como cuando fui a comprar el portátil y el factor decisivo para elegir el modelo era que con uno regalaban un pendrive jajaja. Bueno os dejo una foto en clase, un grupo super heterogéneo con gente de diferentes sectores: educación, relaciones públicas, vivienda, turismo...así que de lo más enriquecedor.



El fin de semana sólo una pequeña excursión a Masaya. Una pena que se nublase el día porque el sitio merece mucho la pena y nos quedaron muchas cosas por ver. La verdad es que para esta zona si hubiera sido útil un coche, pero de momento seguimos fieles a nuestras furgonetas. Yo ya me meto en la que sea, con el cuento de "van pal camino amor, al fondo hay sitio" meten gente como si fuera el Qué apostamos, a veces me dan ganas de decirle,¿pero al fondo donde chato?, ¡si esto tiene un metro y ya lo estoy viendo! El otro día iba tan tan llena, que cada vez que el chico intentaba cerrar la puerta corredera, se me enganchaba en el bolso, así que me daba un suave empujoncito para que me encajara como un tetrix entre dos señores, y cuando abría la puerta para que se bajara alguien, me ponía la mano en la espalda para que no me cayese rodando a la carretera. Todo muy romántico <3

El caso, nada más llegar a Masaya, sonaba en el parque "Mami que será lo que quiere el negro". Ahí ya sabes que el día va a ir bien ^_^ Un pequeño paseo  viendo y oliendo la comida y ya no nos pudimos resistir. Menú: chancho (cerdo) con yuca y jugo natural, muy típico aquí y por menos de 3 euros. Estaba muy rico aunque a mi me faltaba la salsa y un trozo de pan para sopetear :P




Después fuimos al Mercado Viejo de Masaya, el más turísitico, y uno de los mejores para comprar recuerdos típicos de Nicaragua, aunque con precios más elevados que en el local. Pero es muy tranquilo y los comerciantes no te agobian nada, además de tener cosas preciosas.





Al salir nos encontramos con una exhibición infantil de bailes tradicionales. ¡Menudo salero tenían los niñ@s!. Además, la niña fanadita me recordó a mi en mi dura infancia, con esa sonrisa que no sabías si te daba miedo o ganas de adoptarme ^_^




Para completar la visita, parada en el mercado local, mucho más auténtico y barato aunque más intrépido jeje. Volvimos a comprar las socorridas cestas de mimbre (un básico en nuestra decoración) y un vaso de Buzz lightyear para los cepillos de dientes. Como veis tenemos una casa muy ecléctica ;)



Como acabamos en la zona de autobuses y taxis pensamos acercarnos al mirador de Catarina. Por el camino un montón de puestos de artesanía super coloridos y viveros domésticos,  aunque al ir en taxi no pude apenas sacar fotos :(


El mirador tiene unas vistas increíbles a la laguna de Apoyo, un antiguo y enorme crater volcánico cubierto ahora de agua. Además, cuando las nubes lo permiten, llega a verse el lago Cocibolca al fondo y el mar en el extremo. Cuando estábamos en pleno paseo nos cayó un chaparrón, ¡pero es increíble la rapidez con la que se despeja aquí el cielo! Lección de la madre naturaleza: todo pasa ;)









Como Dora nos estaba esperando, regresamos al parque a tomar un batido natural y acabamos la tarde callejeando.La verdad es que viviendo en Managua entiendes que todo el mundo se escape los fines de semana a estos rincones muchos más tranquilos, donde poder pasear y hacer vida en la calle.









La semana pasada vuelta a la rutina, sin clases y con tiempo para el gym. Es curioso, antes trabajando en el gimnasio me daba muchísima pereza entrenar, tanto dentro como fuera. Y ahora aquí si no lo hago me falta algo. Por la semana vamos a clases de insanity o ritmos latinos, y este sábado por ejemplo, salimos a correr e hicimos nuestra propia rutina en casa  a lo Jane Fonda.¡Voy a volver hecha una toura! ;)


El sábado fuimos a una cena organizada por amigos de Rocío. Muy buen ambiente y la comida y los postres riquísimos. Acabamos bailando en corrillo, clásicos como: la macarena, el aserejé o dirirarará :) De eso no tengo foto, pero como veis en ésta, contamos con la presencia estelar de...Miss Córdoba jajaja ¡Oleeeee mi Rocío!


Y el domingo, como teníamos antojo de pupusas fuimos a comer al Malecón. ¡Había muchísimo ambiente! Con motivo de la Purísima se colocan pequeños altares adornados en la calle, son bastante curiosos. Además ese día repartían el relleno más grande del mundo y se formó una cola interminable, pero por lo que vi en las noticias el lunes, hubo para todo el mundo :P





A la vuelta aprovechamos para ir al cine a ver Sinsajo. Rocío que no había visto las anteriores estaba un poco perdida la pobre, además de que le tocó sentada al lado de una pareja con una bebita de meses, pero la verdad es que se portó como una santa y no sé cómo, porque entre el volumen del sonido, que parecía que se iba a caer la sala abajo, y el aire acondicionado en modo Narnia....

Aquí también ha llegado la Navidad, se les ha ido un poco la mano con las luces, parece que estamos en Avatar xD 
Aunque entiendo que no a todo el mundo le gusten estas fechas, que no hay que dejarse invadir por el espíritu consumista e incluso aunque sea un invento de la CocaCola, que queréis que os diga, ¡a mi me encanta!

Bueno, y estas son las noticias hasta hoy. ¿Lo mejor de todo? Que tenemos plan para el puente :) Pero antes de nada, una cita con Romeo Santos, ¡este jueves en concierto! Es que no había quien se resistiera a esa "propuesta indecente" jajaja



La próxima semana prometo post viajero ;)

Un abrazo gigante, que aunque no os lo creáis, os echamos mucho de menos <3

3,2,1...¡PLAYA!

domingo, 16 de noviembre de 2014

Live, Love & Surf.


¡Buenos lunes! :)

Aquí son las 20:00h. todavía del domingo. Hoy se me cierran los ojos delante del ordenador, pero no quiero faltar tan pronto a mi palabra de actualizar el blog cada semana. Además, este fin de semana merece ser contado.


A punto de cumplir mi primer mes en Nicaragua y la verdad es que empezaba a echar de menos el mar. A algunas personas les parecerá una tontería, pero cuando vives cerca de él y te acostumbras a verlo y escucharlo a diario, notas que te falta algo. 


En mi caso va más allá, ya que el mar, junto con las puestas de sol, me parecen los dos remedios más relajantes y tranquilizadores que la naturaleza nos ha dado, y mira que yo te soy muy amiga de los medicamentos (un ibuprofeno a tiempo es una victoria),  pero como muchos ya sabéis de unos años a esta parte me he vuelto más mística - por algo mi compañera y medio Managua me llaman "Yerbas"- y he aprendido a valorar esos momentos, en solitario o compartidos, en los que todo parece más en calma. 

Si estás triste, una llorera junto al mar te deja como nueva, al fin y al cabo todo es agua salada.

Si estás sensible, una puesta de sol te puede robar una lágrima, a que si Patri? ;)

Y si la vida te sonríe, es el mejor lugar y momento para dar las gracias.

A lo que íbamos...¿que mejor forma de combinar playa , relax y diversión, que un fin de semana aprendiendo a surfear?  Gracias a instagram, bendito sea, llegamos al ThunderBomb Surf Camp. 

Seguía la cuenta de @thefrogeye, un fotografo increíble y amante del surf, cuando un día vi que estaba en Nicaragua y amablemente nos dió la referencia del camp. Gracias Álex ;)

El plan se iba un poco de nuestro presupuesto, pero al final gracias a un pequeño descuento nos liamos la manta a la cabeza y allí fuimos. Ahora puedo decir que no hay dinero mejor invertido!

Llegamos el viernes por la noche, y apenas pudimos ver nada, pero sólo con el "tiki bar" y nuestra habitación ya tuve un flechazo. No había paredes, ni luz, sólo una vela en forma de faro, y de fondo se escuchaba el mar.


 El Tiki bar

Ahí arriba, nuestra habitación



Al día siguiente todos iban a surfear a una playa cercana, el Boom, así que nos fuimos a la cama temprano y me apunté para ir como espectadora. A las 4.30 en pie, fruta fresca + café, y todo el mundo a la furgoneta. El trayecto, como casi todos aquí, una aventura cruzando campos, caminos imposibles a prueba de cervicales y llegando directamente hasta la orilla. ¡Estaba como una niña con zapatos nuevos!

La playa desierta, sólo un par de surferos más entrando en el agua justo cuando amanecía. Pasee sacando fotos, vi pelícanos, corrí, me bañé....¡FELICIDAD!






Volvimos al camp sobre las 9h. y Rocío ya estaba tostándose al sol en una tumbona cual Norma Duval. Le metí tanto miedo con lo de quemarse que se pasó el resto del fin de semana embadurnada en crema como casper jajaja

Después del re-desayuno (madrugar tanto tiene premio), era el momento de nuestra primera clase de surf con German y Chivo. Ya podían venir armados de paciencia porque fueron a dar con dos topos en el mar. Cuando nos metíamos en el agua Germán me dijo: "todos mis alumnos se ponen de pie sobre la tabla el primer día". Tragué agua a litros, hice la croqueta de todas las formas posibles, a punto estuve de romperme la cara con la tabla más de una vez y al final...me puse de pie en la tabla :)

Acabamos reventadas, bueno Rocío parecía que venía de una pelea a vida o muerte con un tiburón. Arañazos, moratones y corte incluido. Si es que medir 1.80 es lo que tiene ;)

Yo tenía la impresión de que eran las 17h de la tarde y ni siquiera habíamos comido. Bueno, que esto es otro punto aparte. Chivo, es además el cocinero del camp, y menudo lujo porque no hay dinero que pague sentarse a mesa puesta y disfrutar tanto de la comida. Pan recién hecho, zumos naturales, brochetas, pollo, camarones, carne, arroz, verduras, bizcocho de coco....ñam! Ya sabe que en Managua tiene casa cuando quiera.

Después, siesta de las que hacen historia y paseo por la playa para ver la puesta de sol. ¿Cómo no me voy a poner zen? Qué paz...se me alinearon hasta los chacras! 


Tesoritos que me regalaron Jack y Alex

 Happiness
 Titiritadas ^^





Y lo mejor...todavía horas por delante para disfrutar del Dolce far niente.Tras la cena, barra libre de ron y momento bachata. Ojo que estamos aprendiendo unas magias en las clases de ritmos latinos que me río yo de Marbelys Zamora! Os dejo uno de los hits que se despachan en el gym. Ya grabaremos la coreo que no tiene desperdicio ;)



Con Jonathan, German y Álex


El domingo repetimos plan, pero esta vez también se apuntó Rocío. Antes de entrar al agua Germán nos llevó  la otra punta de la playa y a la vuelta hicimos el recorrido subidas en la parte de arriba del 4x4. Momento teenager total <3 Hay un video pero imposible cargarlo con esta conexión :(





Rocío y yo no parábamos de decir: illa esto si que es vida! Que pereza volver a Managua...

Podría contaros más detalles, anécdotas y momentos que han hecho de este, un fin de semana perfecto en el que hemos cargado las pilas. Sobre todo gracias a la gente y al ambiente. Y no hay mejor prueba que ver a David, Mark y Jack, tres estadounidenses rondando los 50-60, con más energía que un furby, ya me gustaría a mi seguirles el ritmo! La verdad es que aunque suene tópico, alrededor del mundo del surf se respira muy buen rollo. Espero que las fotos lo transmitan, esta de su página oficial seguro que sí!


Y no podían faltar las pruebas de que sí surfeamos. Di tú que yo parezco Kate Winslet en el Titanic con los brazos abiertos mirando al horizonte... pero fuera del agua, y con este pelo que dios me ha dado, doy el pego de surfera, así que no serán las últimas olas que cojamos ;)







Besos con sabor a sal, ¡hasta la próxima semana!